21/9/10

Ash.

Nunca volveré a enamorarme.
Me duele la cabeza, los brazos, el estómago, los ojos y los pulmones. Tengo ganas de un vaso de agua, pero el cerebro ha olvidado como andar, supongo que será de tanto correr detrás de aquel tren en el que te subiste.Dicen que París es la ciudad del amor, pero tu lo destruiste todo rastro de cariño y ternura. Dejaste la garganta llena de legañas y de aire sin oxígeno. Después de aquello solo pude coger un taxi y dirigirme para mi casa, darme una ducha y tumbarme a dormir. ¿Eso que dicen de que los hombres no lloran? mentira. Mi almohada tiene unos cuantos goterones. Tengo que lavarla. Pero antes me arrastraré a la cocina para coger un vaso de agua.

14/9/10

salta y toca el cielo con tus manos.
se te pondrán azules

12/9/10

Ash y Mathilde

Tumbada a mi lado, con mi camisa a cuadros y los ojos cerrados. La observaba como cada noche, empapada en sudor y el olor de mi colonia impregnando su pelo. Más sexy que nunca y tan apetecible como siempre. La camisa abierta dejaba ver el lunar en forma de corazón que tenía en el pecho, el mismo que mordí hacía ya dos horas. En aquel estado, aquella posición, aquel lugar y aquel momento, podía acabar el mundo que no me enteraría. Solo tenía oídos para tu respiración ahora relajada y acompasada, era la banda sonora de mi vida y la que escuchaba siempre. Nunca fui un tío romántico ni empalagoso, no me gustaban las tías fáciles y me encantaban las chicas con gran personalidad. Costaba encontrar una chica así en aquel tiempo.

Recuerdo el día en el que, casi sin conocerme, me invitó a montarme en su bañera voladora y viajar hasta la estrella de Peterpan y yo acepté. Y caí rendido a sus pies, solo para servirla a ella.

10/9/10

-Lee, es que estamos encogiendo
-No seas tonto. Es más probable que el mundo haya agrandado

8/9/10

límite


todo lo que dices me pone al borde del acantilado. no lo entiendes. intento curarme y tu pruebas mi resistencia. vive para mí. ya, menuda ingenua. solo quiero que no me mates. solo pido que si exploto, que sea contigo de la mano.
sólo si tu me lo permites, claro.

7/9/10

felicidad rota

-Nausica, tu conoces el camino de vuelta a casa ¿verdad?- Nausica asintió- Cuando tengas hambre solo tienes que volver a casa. Papá tiene que hacer un pequeño recado y te tiene que dejar aquí'' Derrepente una lágrima cayó de su ojos resbalando por su mejilla izquierda.

Y luego, cuando Nausica llegó a casa, solo hubo llantos y gritos.


Es extraño como las familias se rompen ¿verdad?. Me costó darme cuenta de lo que había pasado.
Papá no quiso despedirse de su mujer, pero si de su hija. Se despidió y soltó solamente una simple lágrima, una lágrima que significaba que me hecharía de menos, o simplemente que le costaba decir adiós a su propia niña de siete añitos. Para después dejarme allí tirada en aquel parque. Sí, me sabía el camino de vuelta a casa. Ese no era el mayor de mis problemas, lo peor iba a ser lo que después me encontré en casa....
Oh, mierda estoy llorando.

3/9/10

thursday.







por mi nariz se coló olor a sal.
era una ola que venía a despedirse
''hasta el próximo verano''





















1/9/10

shh

cogió una botella de vodka haciendo que el bonito estante dejara de ser simétrico. miró a un lado y a otro, esta vez no iban a pillarla, y se metió la botella debajo de aquella cazadora gris que había participado en tantos pequeños robos, con mucho disimulo. se dió cuenta a tiempo de que un pequeño niño la miraba sonriendo, con esa carita dulce. Anouk se agachó de cuclillas y se llevo una mano a la boca. shhh, le decía, y aquel chiquillo se reía. era inofensivo.
fuera le esperaba Jerry apoyado en el contador de gasolina, aunque sin coche. cuando la vio llegar, se acerco con una sonrisa pícara ( a Anouk le encantaban, y él, por supuesto, lo sabía) y le dió un beso lento y lleno de ternura. Después llevó su boca a su oído y le susurró algo que solo las partículas de oxígeno y ella escucharon.




''esa es mi niña''

30/8/10

sin remitente

Querida Nube

Anoche, mientras miraba detenidamente una estrella, me pareció escuchar aquella canción de los Beatles. La cantábamos cada noche sin falta, las dos. Es preciosa. Sigue estando en mi libreta roja llena de listas ¿te acuerdas? como te reías de mí por aquella dichosa libreta.
Derrepente me he acordado de y he pensado en escribirte una carta, para que te acuerdes de mí, como yo me acuerdo de . Perdona la pésima ortografía, pero son las ocho y media de la mañana y a las nueve tengo que estar en la puerta del supermercado. ¿Qué quieres que te diga? Sigo tomando tostadas con mermelada de mandarina y un poquito de azúcar...y me acabo de dar cuenta de que en la alacena no hay ni pizca. Aunque, según tú, no me quieras ni ver, ni oír, ni tocar, ni si quiera leer, yo se que me echas de menos igual que yo a . Todavía no me he olvidado de las tardes en el parque de las palomas. Ni de las noches en vela debajo de la sábana contando historias de miedo. Sé que tú también quisieras tener otra vez esos días de alegría y de tonerias.
Ahora vivo en un pequeño pueblo de Italia, un lugar bonito y acogedor. La gente pasea por la calle hasta las diez de la noche y la pizza está muy muy buena. Aunque lo que más feliz me hace de toda Italia, de toda España y de todo el mundo está metido en este sobre. Sí, la foto en la que te muestro un pequeño de cuatro añitos. Se llama Andrea, es grande para su edad y muy listo. Le cuento mucho sobre y está deseando viajar a España para conocerte. Justo ayer estuvo en natación ,ya sabes, aprendiendo a nadar como un perrito. A lo mejor a simple vista parezco todavía muy niña para cuidar de un crío, pero por ahora lo llevo bastante bien.
No intentes enviar otra vez la cara de vuelta. No puse el remitente. Pensé que era mejor después de haber recivido más de cinco cartas que mandé y que han vuelto.


Y aunque tu no lo hagas, yo te echo de menos
Mercedes.



Nube rompió la carta en miles de pedacitos pequeños y los depositó, con desgana, encima de la mesa. Había leído esa carta un millón de veces y un millón de veces había roto algo de aquella casa. Como odiaba a su mejor amiga. Perdón ¿Había dicho mejor amiga?
Y en sus ojos comenzó a llover.

14/8/10

John (20/12/2007).

Nausica (17 años)

me miré al espejo. tenía los labios mal pintados y el rimel corrido hacía abajo, los pantalones rotos y la camisa mal colocada. la camisa estaba llena de manchas rojas, a causa de los mordiscos que te metía. los pelos dorados caían hacía atrás en una cascada enredada y las manos llena de rasguños escocían.
eché un vistazo a la habitación que tenía detrás de mí, pero sin salirme del baño. la ventana estaba abierta de par en par y las cortinas entraban y salían movidas por el aire. en el suelo estaban mis gafas de vista y tus Ray-ban. las sábanas reposaban encima de la cama hechas un montón y la almohada encima de la televisión (la cual estaba encendida por el canal de dibujitos).
anduve lentamente hacía el sillón y me senté, cogí en mando y subí el sonido del televisor. entonces lo vi, una mano. la cama no me dejaba ver más, pues yo no veía a través de las cosas. a sí que supuse que estaba allí tirado. y recordé.
y después miré mis uñas de los pies pintadas de un naranja brillante.

8/8/10

.

¿alguna vez has sentido como corta el aire?
incluso el aire es peligroso si te rodea a tí.
(vuelvo a escribir aquí y escribiré menos
en el otro blog (: espero veros por aquí)

27/3/10


visitarme en: invezolandia

19/3/10

Mofletes colorados

X era un chico como otro cualquiera. Cada martes y viernes se ponía su chandal, y los días de semana vestía que daba gusto, dejando su lindo cuello a la vista (sobretodo a la de Daniela). Cada mañana, nada más levantarse, cogía su peine y se peinaba una pequeña cresta rubia. Odiaba las matemáticas, aunque era muy listo. Sí, era muy listo, aunque últimamente estaba un poco desquiciado. Alguien le observaba ¡Qué va! ni que fuera un artista de cine. Él, no quería ser artista de cine, sino cardiólogo, un cardiólogo prestigiado. Como lo era su padre, al que tanto quería. Lo echaba de menos. Mucho de menos. Había heredado muchas cosas suyas, como por ejemplo sus ojos pardos. Tenía una piel blanquecina y cuando hacía ejercicio o frío, los mofletes se ponían rojos rojos.



Es exactamente igual a la persona a la que quiero ahora, mucho....con cosas añadidas de mi cosecha

14/3/10

Ojos que no ven, corazón que no siente

¡Crack! Un crujido, limpió y doloroso. Dolía en el alma. Dolía cada palabra pronunciada. Dolía cada partícula de Co2 que salía de su boca. Dentro, muy dentro. Pero las lágrimas no salían. No, ya estaba...¿Cómo decirlo? seca. Habían caído una a una en otras ocasiones. Un sonido bonito inundó la habitación. Pero parecía que solo lo oía yo, pues seguía plantado delante de mí con su cara de ira.
Avergonzada bajé la cabeza. No, no la iba a bajar ¿Porqué bajarla? ¿Por luchar por lo que quiero? Miré a mi alrededor, en la estación de autobuses había poca gente.
Una señora miraba dos pasajes, mientras le acariciaba el cabello a la niña pequeña que dormía a su lado. Al lado de ella, en otro banco. Dos ancianos se miraban y sonreían mientras se cogían de las manos. ¿Ninguno se daba cuenta? ¡Me ahogaba! me ahogaba y pedía auxilio. No podía respirar, se acaba el aire de mis pulmones; los glóbulos rojos de mi cuerpo ya no llevaban oxígeno a las distintas partes de mi cuerpo.
Por favor necesito ayuda- gritaba sin ninguna saticfacción. Todos felices. No miraban a su alrededor, no miraban a los demás. No escucharon un crack que terminó con mi vida
No escucharon el crack que hizo mi corazón

12/3/10

crees que estás sola...Wow, me acavo de dar cuenta de que no soy nadie

11/3/10

Como Doraemon

-Muchas veces ¿no te gustaría viajar por todo el mundo? A mí, particularmente, me encantaría tener bránqueas y poder bajar al fondo del mar. Pordría buscar en el Titanic y ver peces de muchos colores (además te traería un pulpo de regalo). Londres, París, Madrid, Berlín....me conocería todas las capitales del mundo. A veces con el humo de mi cigarro, aunque sea con este cigarro mismo, puedo imaginarme que se hace como una pelota gigante y yo arriba caminando, como la canción de Doraemon. Sé que no sabes lo que es, te lo diré yo. Es el mundo Jaime, un mundo grande y yo encima investigando nuevos recovecos de él. ¿No te gustaría?
-No
-Qué soso eres chico




PD:Perdón si no puedo escribir en un tiempo. Es que el lunes me voy a Sevilla unos días con el colegio y como solo nos vamos unos cuantos de mi clase, tengo que hacer los examenes antes que los demás y necesito estudiar mucho. mucho

7/3/10

Robando luz y dando sombra

Tumbado allí. En mi oscura habitación melocotón. Contaba, imaginando una habitación sin techo, las millones, trillones de estrellas que se perdían en el firmamento infinito. Imaginaba como, en cada una de mis inspiraciones, una de las estrellas se esfumaran convirtiendose en el oxigeno que mis pulmones necesitaban ¿Sería alguien capaz de contar todas las estrellas del universo? No, porque cada día nacía una nueva, como los sentimientos que afloran en una persona o como los trigales de un campo (nunca sabes si habrá más de cien o más de mil)
E-S-T-R-E-L-L-A...¿No suena precio? Y mucho más si tiene pecas y cara de niña buena(aunque no lo sea) ¿No suena bonito? una estrella que se escapa por las noches para visitar un bar de noche en la luna. A mí me suena música celestial.
Llevo contadas cientocincuentamilmillonesochocientas estrellas y ninguna todabía igual. Brilla con luz propia. Divina. Creída, a la que no le hace falta abuela. Absolutamente ambiciosa. Toda las putas noches robando luz y dando sombra. Todas. Sin falta. Con su traje de lentejuelas brillantes, la puedo ver a varios kilometros de distancia. ¿Exagerado? ¡Qué va! Eso es lo que hace pensar en...
Suena el teléfono. Lo cogí rápidamente para contestar
-Soy yo, Estrella. Me dejé los calcetines blancos en tu casa. Espérame, que voy a por ellos-rápidamente colgó
¿Por dónde iba? Ahh, sí...
Eso es lo que hace pensar en ella

28/2/10

-Te conozco mejor de lo que piensas
-Deslúmbrame
-Tienes más de veinte sonrisas distintas, pero la que más me gusta es la que utilizas conmigo. De lunes a sábado te gusta vestir con ropa oscura, sobre todo esa chaqueta vieja de cuero, pero el dómingo te pones la camiseta blanca que tanto me gusta, sólo para que te invite a casa. Al contrario que todo el mundo, tomas chocolate en verano en la única cafetería que te lo sirve, y en invierno te entretienes en la Fontana di Tevi comiéndote una a una las uvas de un racimo mientras te ríes de la gente ilusa que arroja sus monedas a la fuente. Y cuando se hace de noche....coges unas cuantas, como una buena ladrona ¿Me equivoco?

24/2/10

Siempre, sin falta, al finalizar una clase, lo veía. No es que el la llamara, no. No es que ella le llamara a él, no. Tampoco el iba a buscarla, nada de eso. Ni que ella le saludara, ni que él le saludara a ella en los pasillos...se asomaba a la ventana y lo veía reírse, andar, beber agua... Alguna vez que otra el le había mirado, pero ella había disimulado muy bien. Sí, Daniela soñaba con el chico ''x'' que no la conocía. Soñaba con tener un futuro juntos. Una casita en Nueva York, y un cardiólogo por marido. Vivirían felices y comerían perdices, además, él le amaría perdidamente. Claro, eso aún él no lo sabía. Pero...estaba allí. Porque la tía de Daniela. Que sí, esa que era adivina...Lo había visto en su bolita de cristal. Y...bueno Daniela pues, se lo había creído

23/2/10

Fría. Ese era el mejor adjetivo que Jaime encontraba para la piel de Rosario (además de más blanca que la nieve). Tenía los párpados cerrados. A simple vista parecía que fueran teciopelo y Jaime quería acariciarlos con la llema de sus dedos, y lo hizo. Lentamente abrió sus parpados y Jaime quedó fascinado por sus largas pestañas. Se rascó los ojos y lo miró. Jaime no pudo evitar sonréir.
-Te desperté, lo siento
-Me quedé dormida...¡Aish! y yo que quería estar despierta...Estoy cansada lo siento. Después de un noche movida, lo primero que me viene a la cabeza es dormir, dormir y dormir. Pero bueno ¿Qué haces que no estás en el valcón?- preguntó extrañada colocándose encima de Jaime, como lo hacen los niños chiquitos para que su mamá le cuente un cuento
-Queria verte dormida
-Mentiroso- lo acusó con una sonrisa pícara, típica en Rosario- lo que pasa es que estoy desnuda. Pervertido
-Será eso- dijo observándola- ¿Sabes? Hasta ahora no me había dado cuenta de ese detalle...- dijo mientras Rosario sorvía del cuello de Jaime- ¿Qué haces Rosario?
-Solo....disfruta de la toruta