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7/9/10

felicidad rota

-Nausica, tu conoces el camino de vuelta a casa ¿verdad?- Nausica asintió- Cuando tengas hambre solo tienes que volver a casa. Papá tiene que hacer un pequeño recado y te tiene que dejar aquí'' Derrepente una lágrima cayó de su ojos resbalando por su mejilla izquierda.

Y luego, cuando Nausica llegó a casa, solo hubo llantos y gritos.


Es extraño como las familias se rompen ¿verdad?. Me costó darme cuenta de lo que había pasado.
Papá no quiso despedirse de su mujer, pero si de su hija. Se despidió y soltó solamente una simple lágrima, una lágrima que significaba que me hecharía de menos, o simplemente que le costaba decir adiós a su propia niña de siete añitos. Para después dejarme allí tirada en aquel parque. Sí, me sabía el camino de vuelta a casa. Ese no era el mayor de mis problemas, lo peor iba a ser lo que después me encontré en casa....
Oh, mierda estoy llorando.

14/8/10

John (20/12/2007).

Nausica (17 años)

me miré al espejo. tenía los labios mal pintados y el rimel corrido hacía abajo, los pantalones rotos y la camisa mal colocada. la camisa estaba llena de manchas rojas, a causa de los mordiscos que te metía. los pelos dorados caían hacía atrás en una cascada enredada y las manos llena de rasguños escocían.
eché un vistazo a la habitación que tenía detrás de mí, pero sin salirme del baño. la ventana estaba abierta de par en par y las cortinas entraban y salían movidas por el aire. en el suelo estaban mis gafas de vista y tus Ray-ban. las sábanas reposaban encima de la cama hechas un montón y la almohada encima de la televisión (la cual estaba encendida por el canal de dibujitos).
anduve lentamente hacía el sillón y me senté, cogí en mando y subí el sonido del televisor. entonces lo vi, una mano. la cama no me dejaba ver más, pues yo no veía a través de las cosas. a sí que supuse que estaba allí tirado. y recordé.
y después miré mis uñas de los pies pintadas de un naranja brillante.